Business & Economy Opinion Politics Spanish

Hallan irregularidades fiscales de canadienses en los Papeles de Panamá

Foto cortesía de ICIJ

A 5 años de los Papeles de Panamá (Panama Papers), la lucha contra el crimen offshore tiene un largo camino por recorrer. Los gobiernos de todo el mundo han recobrado más de $1.36 mil millones en impuestos atrasados ​​y multas, incluidos $185 millones en los últimos 2 años; sin embargo, la recuperación en Canadá es muy baja.

En la mayor investigación periodística de la historia que puso al descubierto los montos de dinero escondidos en paraísos fiscales por parte de mandatarios, mafiosos, atletas y celebridades, la Agencia Tributaria de Canadá (CRA, por sus siglas en inglés) informó que ha encontrado irregularidades en 35 casos pero no ha presentado una sola acusación penal contra nadie.

Expertos han reconocido que ha habido avances en la lucha contra el dinero sucio pero que se necesita mucho más. Lakshmi Kumar, director de políticas de Global Financial Integrity dijo: “La formulación de políticas no es un proceso de la noche a la mañana; hay que seguir presionando”.

Kumar explicó que a partir de los Papeles de Panamá, comenzó un debate sobre cómo tomar medidas enérgicas sobre los funcionarios gubernamentales, banqueros y facilitadores corporativos del sistema extraterritorial que evaden impuestos.

Toby Sanger, director de Canadians for Tax Fairness, una organización encargada de promover la equidad fiscal, aseguró en un comunicado que desde la publicación de los Papeles de Panamá, en Canadá se ha visto muy poco en comparación con lo que ha ocurrido en otros países.

Sanger agregó que la CRA dijo que su investigación identificó entre los Papeles de Panamá a cerca de 900 personas, empresas y fideicomisos canadienses. Una evaluación inicial de esos contribuyentes determinó que alrededor de un 60% de ellos; es decir, unos 540, cumplieron con sus obligaciones de declaración de impuestos, por lo que no se justificaba llevar adelante una auditoría.

Entre los casos restantes, hasta finales del 2020 se habían completado cerca de 200 auditorías, mientras que otras 160 estaban siendo llevadas a cabo. De las auditorías completadas, 35 casos dieron lugar a la aplicación de nuevos impuestos o sanciones por un total de 21 millones de dólares, dijo la Agencia Tributaria de Canadá, y aclaró que el hecho de que un nombre aparezca en los Papeles de Panamá no implica necesariamente el incumplimiento de las leyes tributarias canadienses.

Más que dinero

El impacto de los Papeles de Panamá se extiende mucho más allá de la recuperación de ingresos fiscales perdidos. Las autoridades de varios países continúan investigando casos civiles y penales por presunto lavado de dinero, fraude y otras acusaciones.

La publicación de los Papeles de Panamá, ocurrida el 3 de abril de 2016, fue una de las mayores filtraciones de registros financieros ocurridas en el mundo. Más de 11.5 millones de documentos de la firma panameña Mossack Fonseca fueron filtrados y llegaron al periódico alemán Suddeutsche Zeitung. Esto llevó a una colaboración con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ por sus siglas en inglés), que inició el análisis de los documentos.

Mossack Fonseca era una firma de abogados con sede en Panamá y con más de 40 oficinas por el mundo. Esta entidad trabajaba con algunas de las mayores instituciones financieras del mundo, como Credit Suisse Group, UBS, Deutsche Bank, HSBC, Société Générale, y el Commerzbank.

Los documentos filtrados pusieron en conocimiento público tanto la existencia de activos así como turbios negocios fiscales en los que aparecían unos doce jefes de Estado que estaban en funciones en aquel momento, entre ellos el ruso Vladímir Putin, el chino Xi Jinping, el argentino Mauricio Macri, el mexicano Enrique Peña Nietoo y el rey de Marruecos Mohamed VI. También aparecen nombres de deportistas famosos como Lionel Messi, empresarios, actores hasta escritores como Mario Vargas Llosa.

Por Silvia Méndez

Leave a Reply


cnmng.ca ***This project is made possible in part thanks to the financial support of Canadian Heritage;
and Corriere.ca

“The content of this project represents the opinions of the authors and does not necessarily represent the policies or the views of the Department of Heritage or of the Government of Canada”