Canadá y el mundo tienen una responsabilidad moral con el éxodo venezolano, aseguró Michael Grant, viceministro adjunto canadiense para las Américas. En un comunicado, Grant agregó que “la crisis de refugiados en Venezuela es la más grande que ha visto el hemisferio occidental y, junto a Siria, la segunda más grande del mundo”.
Pese al cierre fronterizo provocado por la Covid-19, miles de personas vulnerables y especialmente afectadas por la crisis sanitaria y socioeconómica abandonan Venezuela todos los días. Estos migrantes y refugiados necesitan urgentemente un mayor apoyo de la comunidad internacional, destacó la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), de cara a una reunión que tendrá lugar en Ottawa este jueves 17 de junio.
De acuerdo con Grant, Canadá será sede de la Conferencia Internacional de Donantes en Solidaridad con los Refugiados y Migrantes Venezolanos “que busca resaltar tanto los esfuerzos realizados hasta la fecha por los países de acogida como trazar un plan en común con la comunidad internacional para movilizar recursos adicionales”.
El evento contará con la colaboración de ACNUR y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), colíderes de la Plataforma Regional de Coordinación Interinstitucional para los Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V).
En la Conferencia también participarán donantes, países receptores, organizaciones internacionales, instituciones financieras internacionales, el sector privado y la sociedad civil, y prevé “hacer llegar las voces de poblaciones afectadas por la crisis”.
Marie-Helene Verney, jefa de operaciones de la ACNUR y encargada del país sudamericano, explicó que “la gente sigue cruzando”, pese a que las fronteras terrestres están cerradas desde hace más de un año. “Entran a Colombia alrededor de 2 mil venezolanos al día”, agregó.
La meta: mil 440 mdd
Canadá y la agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR) afirmaron que se necesitan urgentemente mil 440 millones de dólares para apoyar a los venezolanos que huyen de la crisis política y económica en su país.
Según la Agencia de la ONU para los Refugiados, unos 5,6 millones de venezolanos han emigrado desde 2015, huyendo de la violencia, la inseguridad y las amenazas, así como de una crisis económica prolongada que ha provocado escasez de alimentos, medicamentos y servicios básicos.
Se estima que uno de cada cuatro niños venezolanos está separado de uno o ambos padres, y uno de cada tres se acuesta con hambre. Según la ACNUR, alrededor de dos tercios no pudieron continuar sus estudios durante la pandemia.
Los conjuntos de datos recopilados por la ACNUR durante el año pasado también indican que las mujeres han sido objeto de un aumento alarmante de la violencia doméstica, el acoso y el abuso sexuales, los mecanismos de afrontamiento negativos, incluido el sexo para sobrevivir, y la trata de personas.
Colombia registró un aumento del 41,5 por ciento en la violencia sexual de género contra mujeres y niñas venezolanas durante la pandemia en comparación con el mismo período en 2019, con 2 mil 538 casos reportados de violencia de género contra mujeres y niñas venezolanas en Septiembre de 2020.
Una responsabilidad compartida
Foto de captura de pantalla del twitter de la UNHCR
El viceministro adjunto canadiense para las Américas agregó: “Las vidas de casi seis millones de personas se han visto trastocadas, obligadas a abandonar sus hogares con pocas o ninguna pertenencia, y en busca de seguridad, protección y dignidad”.
El año pasado, se dispuso de menos de la mitad de los fondos necesarios para apoyar la acogida, lo que dejó a la mitad de los refugiados desnutridos y hasta nueve de cada diez sin ninguna fuente de ingresos.
“El mundo ayudó, pero no ha sido suficiente”, dijo Grant. El inicio del invierno en América Latina ha empeorado la ya desesperante situación de los venezolanos. Necesitan la ayuda de todos, agregó.
La agenda de la reunión
Los principales objetivos del próximo encuentro en Ottawa son:
● Destacar los importantes progresos realizados hasta la fecha.
● Sensibilizar sobre las principales oportunidades, los ámbitos prioritarios y, los desafíos, incluidas las repercusiones de la crisis en las mujeres y las niñas.
● Movilizar recursos adicionales.
● Identificar las acciones futuras para mantener la atención en la crisis y ayudar a garantizar el cumplimiento de los compromisos.
Grant dijo que los organizadores del encuentro en Ottawa se muestran “optimistas” de que alcanzarán el monto de financiamiento necesario, y agregó que siguen buscando más donadores, incluso de fuentes no tradicionales.
Foto al inicio del artículo: Foto de captura de pantalla del twitter de Michael Grant, viceministro adjunto canadiense para las Américas






