Foto cortesía de la ONU donde aparece el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau (en pantallas), en el marco de la crisis de la Covid-19.
En la misma semana, Canadá se sumó a solicitud de la Organización de Naciones Unidas (ONU) de dar una respuesta mundial conjunta ante la inminente crisis económica internacional causada por la pandemia del Covid-19, y pidió a la Organización Mundial de Salud (OMS) una mayor transparencia tras el informe que presentó acerca del origen del Covid.
No sólo los partidos de oposición en Canadá han cuestionado el rol del primer ministro de Canadá Justin Trudeau acerca de su esfera de acción en el marco internacional, sino también el mundo se ha preguntado dónde está Canadá y su influencia en política exterior.
Por años, la presencia canadiense ha sido más activa e influyente de lo que parece en los últimos años, asegura Brenda Romo. La especialista en Asuntos de América del Norte explica que los canadienses han fundado la mayoría de los organismos multilaterales que han sido pilares del sistema global que emergió a partir de 1945. “Su tradición multilateralista, el énfasis en las soluciones pacíficas y el uso de la diplomacia, así como el respeto a los derechos humanos, han hecho de Canadá uno de los países más respetados a nivel internacional”.
Pero esa influencia se ha disipado en los últimos años, en parte por su peligrosa relación con Estados Unidos. Lo mismo se ha cuestionado su cercanía que su distanciamiento. Hay que recordar la tirante relación con el expresidente Donald Trump, agrega Romo.
Canadá se suma a la ONU en la búsqueda de una respuesta económica conjunta frente al Covid
“Sin duda, esta semana Trudeau ha tenido un rol más participativo en la gobernanza internacional. A través de una cumbre virtual, el secretario general de la ONU, António Guterres, Trudeau, y el primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, instaron a la comunidad internacional a tomar medidas adicionales y urgentes para garantizar una recuperación sólida de la economía global, afectada por el Covid.
Trudeau dijo que la pandemia “ha puesto al descubierto las desigualdades económicas lo mismo al interior de los países como entre ellos. La única manera de abordar este reto es mediante la cooperación internacional”.
Por su parte, Guterres aseguró que el mundo debe tomar medidas urgentes para ayudar a los gobiernos de los países de renta baja y media a acceder a dinero en efectivo y aliviar la carga de su deuda, o arriesgarse a una recuperación mundial desigual.
Y es que hay que recordar que la pandemia se ha cobrado la vida de más de 2.7 millones de personas y provocado más de 127 millones de casos confirmados hasta la fecha. La situación ha ido más allá de una crisis sanitaria y humanitaria para convertirse también en una emergencia de desarrollo mundial sin precedentes.
“Si bien algunos países han podido acumular nueva deuda para construir un puente hacia la recuperación y reservar vacunas, otros se han visto obligados a asignar su limitado espacio fiscal para pagar sus deudas, en lugar de apoyar a su gente. Así que pedimos una moratoria en los pagos de la deuda, un alivio de la deuda específico y reformas en la arquitectura de la deuda internacional para proporcionar un mayor apoyo a los países necesitados”, indicó Guterres.
La ONU informó que seis países en desarrollo ya han incumplido el pago de su deuda desde que comenzó la pandemia, mientras que a otros 42 se les ha reducido la calificación crediticia durante ese tiempo.
Cuestionan el informe de la OMS
Canadá, junto con otras 13 naciones se declararon “preocupadas” por el informe de la misión internacional de la Organización Mundial de Salud que visitó durante 28 días Wuhan, la ciudad china donde presuntamente se registró el primer brote de coronavirus.
En concreto, los países participantes afirmaron que la misión internacional de científicos a Wuhan fue “retrasada significativamente” y “no tuvo acceso” a datos y muestras del virus “originales y completas”, ya que supuestamente solo se proporcionó a los científicos de la OMS los informes que habían elaborado previamente expertos chinos.
Por Silvia Méndez



