La pérdida del trabajo, el tener que dejarlo para trabajar (aún más) en casa o hacer malabares para compaginarlo con el cuidado de los hijos, el encerrarse con el maltratador. También empobrecerse e incluso retroceder en derechos. Eso es lo que la pandemia de Covid-19 impuso a la población femenina.
Asimismo, las mujeres se encuentran al frente de la batalla contra la Covid-19, como trabajadoras del sector de la salud y en primera línea, y como científicas, médicas y cuidadoras; no obstante, ganan un 11 por ciento menos globalmente en comparación con sus homólogos masculinos. Como señala un análisis de equipos de trabajo sobre la Covid-19 de 87 países, solamente el 3,5 por ciento de estos tenían paridad de género.
Por eso, este año, el tema del Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), “Mujeres líderes: Por un futuro igualitario en el mundo de Covid-19”, celebra los enormes esfuerzos realizados por mujeres y niñas de todo el mundo a la hora de definir un futuro más igualitario y la recuperación ante la pandemia de Covid-19, y resalta las deficiencias que persisten.
Ellas, quienes menos ganan en Canadá
En promedio, las mujeres del mundo tienen solo tres cuartas partes de los derechos reconocidos a los hombres. Esa es la cruda realidad que plantea el estudio “Mujeres, empresas y la Ley 2021” del Banco Mundial, el cual plantea que pese a los avances hacia una mayor equidad de género, las leyes aún restringen las oportunidades económicas de las mujeres.
Kate Hawkins, Gerente de Relaciones Públicas de la organización Canadian Women’s Foundation, asegura: “Si cree que hemos logrado la igualdad de género en Canadá, piénselo de nuevo. De hecho, nuestro progreso está en riesgo. Canadá cayó del lugar 30 al 35 en la clasificación de la brecha de género global de 2016 del Foro Económico Mundial. No importa cuál sea su género, la desigualdad lo afecta. Y cuesta a los canadienses miles de millones de dólares cada año”.
Por su parte, Katherine Scott, Investigadora en el Centro Canadiense de Políticas Alternativas, afirma: “El apoyo a las mujeres para volver a la fuerza laboral ayudará a fortalecer a la economía en su conjunto durante este momento de pandemia y después de éste, y eso es bueno para todos”.
“Se estima que promover la igualdad de género podría agregar $150 mil millones al PIB de Canadá.Más importante aún, la desigualdad de género cuesta vidas: aproximadamente cada seis días en Canadá, una mujer es asesinada por su pareja íntima”, agrega Hawkins.
Latinoamérica avanza, pero aún falta camino por recorrer
El informe también incluye un ranking de Mujeres, Empresas y Derecho, el cual otorga más puntaje a los países que tienen una menor brecha en los resultado de desarrollo, una mayor participación femenina en la fuerza laboral, menor empleo vulnerable y mayor representación de mujeres en los parlamentos.
En la versión 2021, diez economías -Bélgica, Canadá, Dinamarca, Francia, Islandia, Irlanda, Letonia, Luxemburgo, Portugal y Suecia- lograron obtener una puntuación de 100 en el índice, lo que las sitúa muy por sobre Chile, que con 80 puntos se sitúa en el lugar 91 de los 190 que componen el ranking.
En la región, Perú lidera con 95 puntos, seguido de Paraguay que alcanza 94,4 unidades. En tercer lugar se encuentra Ecuador con 89,4 y lo siguen Bolivia y México con 88,8. Brasil, Costa Rica y Colombia -entre otros- también alcanzan un mejor resultado que Chile, el cual se sitúa por sobre Argentina y Panamá, por ejemplo.
El informe Mujer, Empresa y el Derecho 2021 mide leyes y regulaciones en ocho áreas que afectan las oportunidades económicas de las mujeres en 190 países dentro de un período que va desde septiembre de 2019 a octubre de 2020. Desde la movilidad a los desafíos que representan el trabajo, la crianza de los hijos y la jubilación, los datos ofrecen puntos de referencia objetivos y medibles sobre el progreso global hacia la igualdad de género. Tras el desencadenamiento de la pandemia, el informe también analiza igualmente la respuesta de los gobiernos a la crisis de COVID-19 y cómo la pandemia ha afectado a las mujeres en el trabajo y en el hogar, principalmente en lo referente al cuidado de los niños, el acceso a la justicia, la salud y la seguridad.
En general, los hallazgos del informe indican que muchos gobiernos han adoptado medidas para abordar el impacto de la pandemia en las mujeres trabajadoras. Por ejemplo, menos de una cuarta parte de las economías analizadas por el informe garantizaba por ley a los padres trabajadores alguna licencia para el cuidado de los hijos antes de la pandemia. Desde entonces, con el cierre de escuelas, cerca de 40 economías en todo el mundo han establecido políticas sobre licencias o prestaciones sociales con el fin de ayudar a los padres en el cuidado de los niños. Aun así, es probable que estas medidas sean insuficientes para abordar los desafíos que ya enfrentan muchas madres trabajadoras, y la crisis de los servicios para el cuidado de los niños.
El futuro está en las manos de ellas
Según un nuevo informe del Banco Mundial, los países continúan avanzando lentamente hacia una mayor equidad de género; sin embargo, las mujeres en todo el mundo se enfrentan a leyes y regulaciones que limitan sus oportunidades económicas, especialmente frente a los nuevos desafíos causados por la pandemia de Covid-19 en materia de salud, seguridad, y protección económica.
Las reformas adoptadas para eliminar los obstáculos a la inclusión económica de las mujeres han sido lentas en muchas regiones y al mismo tiempo desiguales entre estas mismas, según el informe Mujer, Empresa y el Derecho 2021. En promedio, las mujeres tienen sólo tres cuartas partes de los derechos reconocidos a los hombres. Las mujeres ya se encontraban en desventaja antes de la pandemia, y las iniciativas gubernamentales a fin de atenuar algunos efectos de la crisis, si bien innovadoras, han sido limitadas en muchos países, señala el informe.
“Las mujeres deben ser plenamente incluidas en las economías para lograr mejores resultados en materia de desarrollo», explicó David Malpass, presidente del Grupo Banco Mundial, en un informe a propósito del Día de la Mujer. “A pesar de los avances en muchos países, hemos constatado retrocesos preocupantes en algunos de los mismos, como límites a la libertad de movimiento de las mujeres sin el permiso de un tutor masculino. La pandemia ha acentuado las diferencias existentes que ponen en desventaja a las niñas y las mujeres, en particular bajo la forma de obstáculos para la escolarización y el mantenimiento de empleos. Al mismo tiempo, las mujeres se enfrentan al aumento de la violencia doméstica, y a dificultades en temas de salud y seguridad. Las mujeres deberían tener el mismo acceso a los servicios financieros, los mismos derechos a heredar que los hombres y estar al centro de nuestros esfuerzos hacia una recuperación inclusiva y resiliente de la pandemia de Covid-19”.
Cifras en Canadá
- El 80% de los canadienses cree que la próxima generación de mujeres es igual o más propensa a sufrir una agresión sexual.
- En promedio, 300 mujeres y niños son rechazados de los refugios en cualquier noche en Canadá porque están llenos.
- 1.9 millones de mujeres en Canadá viven con bajos ingresos.
- Un 36% a 14%: la caída en el porcentaje de niñas que dicen sentirse seguras entre los grados 6 y 10.
- Las mujeres tienen un 60% menos de probabilidades que los hombres de pasar de la gerencia media a los cargos ejecutivos. *Datos ofrecidos por Canadian Women’s Foundation



