Foto: Captura de pantalla del tweet.
Al conmemorarse el tercer aniversario de la Rebelión de Abril, la Oficina de Política Exterior de Canadá instó al gobierno de Nicaragua a reconstruir la democracia.
A través de un tweet, Ottawa aseguró: “Canadá apoya al pueblo nicaragüense en el tercer aniversario de su crisis política. Seguimos pidiendo al gobierno de Nicaragua que reconstruya la democracia respetando los derechos humanos y la promulgación de reformas acordadas para unas elecciones libres, justas y transparentes”.
El tercer año de crisis sociopolítica en Nicaragua que, de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ha dejado un saldo de 328 muertos, más de cien mil exiliados, miles de heridos y presos políticos, se conmemora bajo un estado policial que mantienen el presidente Daniel Ortega y su esposa, la viceprimer ministra Rosario Murillo.
No sólo Canadá se ha manifestado al respecto, explica el historiador y activista Keith González. “Diversos países han instado al gobierno nicaragüense a respetar los derechos humanos y retomar el rumbo democrático, advirtiendo que de lo contrario se aplicarían sanciones. Estados Unidos aprobó a fines de 2018 la Ley MagnitsKy Nica Act, que prevé sanciones para funcionarios y familiares de Ortega involucrados en corrupción y violación de derechos humanos”.
Dupla Ortega-Murillo
Continúan las persecuciones
La crisis sociopolítica que vive Nicaragua se desencadenó en abril de 2018 cuando protestas masivas que iniciaron contra unas reformas a la seguridad social y luego por el abuso de poder por parte de Ortega fueron anuladas con ataques armados que dejaron cientos de muertos, presos o desaparecidos, situación que continúa vigente, explicó González.
Doce países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) han apoyado una eventual aplicación de la Carta Democrática, para forzar al gobierno de Managua a restaurar las libertades. Similar posición mantiene el Parlamento Europeo, que ha amenazado con sanciones a personas allegadas al régimen, si éste no da “señales de buena voluntad” en la mesa de diálogo, agregó González.
El 21 de octubre del 2020, la Asamblea General de la OEA aprobó con 20 votos a favor, dos en contra y doce abstenciones la resolución ‘Restableciendo las instituciones democráticas y el respeto a los derechos humanos en Nicaragua a través de elecciones libres y justas’, la cual también fue apoyada y promovida por Canadá y Estados Unidos. Sin embargo, Daniel Ortega ha recibido apoyo diplomático de Venezuela y Cuba, así como de Rusia, y mantiene un control de los medios.
Los herederos de la dinastía Ortega Murillo
Rubén Aguilar, ex vocero y periodista, dijo que Ortega, quien fuera líder de la Revolución Sandinista que en 1979 tomó el poder en Nicaragua, y su esposa, llevan 10 años en la presidencia del país. La familia Ortega-Murillo es hoy una de las más ricas del país. Son ya parte de la oligarquía nicaragüense. “Ésta se enriqueció con los recursos de la ayuda venezolana a Nicaragua, controlada directamente por ella, y de múltiples negocios hechos desde la presidencia. Su riqueza recuerda a la del dictador Anastasio Somoza”, agregó Aguilar.
Ocho de los nueve hijos de la pareja presidencial nicaragüense tienen rango de asesores, controlan el negocio de la distribución del petróleo y dirigen la mayoría de los canales de televisión y compañías de publicidad que son beneficiadas con contratos estatales, agregó González.
Por Silvia Méndez



